¿QUÉ ES EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO?
El cuello del útero o cérvix es el extremo inferior y más estrecho del útero que se abre en la vagina. Este cáncer se debe al crecimiento incontrolado de las células que componen una zona del cuello del útero. Si se detectan de forma temprana mediante la realización periódica de citologías, la mayoría de las lesiones premalignas responden bien al tratamiento y se evita la progresión a cáncer invasivo.
El cáncer de cuello uterino es más frecuente de lo que piensas.
Cada 18 minutos una mujer muere en Europa por cáncer de cuello uterino.
En España, cada año aproximadamente:
- 16.000 mujeres son diagnosticadas de Lesiones Intraepiteliales Escamosas de Alto Grado (HSIL).
- 2.000 mujeres son diagnosticadas de cáncer de cuello uterino invasivo.
- 900 mujeres mueren por cáncer de cuello uterino.
El cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer más frecuente en mujeres de todo el mundo.
Sintomatología
Las lesiones precancerosas del cérvix así como las fases más tempranas del cáncer, generalmente, son asintomáticas, de ahí la necesidad de realizar citologías periódicas.
Cuando el tumor está más avanzado, los síntomas que con mayor frecuencia aparecen son los siguientes:
- Hemorragia vaginal anormal: esta hemorragia aparece entre reglas o tras las relaciones sexuales. En mujeres menopáusicas cualquier sangrado vaginal debe ser consultado con el ginecólogo.
- El dolor o las molestias durante las relaciones sexuales indican la existencia de problemas que deben ser consultados.
¿Qué causa el cáncer de cuello uterino?
El cáncer de cuello uterino no es hereditario. Está causado por un virus denominado Virus del Papiloma Humano (VPH). Es una causa importante de muerte, y de angustia física y emocional para la mujer. Además, a menudo afecta a la mujer en la plenitud de su vida.
La infección por el VPH se transmite fácilmente por contacto sexual. La penetración no es imprescindible para adquirir la infección. Puede también adquirirse por contacto piel-piel a nivel de la zona genital. Por tanto, toda mujer sexualmente activa tiene riesgo de infectarse. Aunque el preservativo reduce el riesgo, no protege totalmente a la mujer frente a una infección por VPH.
- Si mantienes relaciones sexuales, estás en riesgo da igual cual sea tu edad.
- Hasta un 80% de las mujeres sexualmente activas han estado expuestas a la infección por el VPH en algún momento de su vida.
En la mayoría de los casos la infección se aclara espontáneamente en unos meses.
Sin embargo, no hay manera de predecir qué infección se hará persistente. Una infección previa por VPH puede no inducir inmunidad suficiente para prevenir infecciones posteriores.
Las citologías son esenciales para las mujeres
La realización periódica de citologías permite detectar anormalidades cervicales, que pueden ser lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino. Aunque las citologías no previenen la infección por el VPH, ayudan a identificar los primeros signos de la enfermedad. Esto permite dar un tratamiento rápido, sencillo y generalmente exitoso.
Los programas poblacionales de cribado has demostrado reducir la incidencia y mortalidad por cáncer de cérvix. Se están llevando a cabo nuevas investigaciones para la prevención de la infección por VPH oncogénicos que podrían contribuir a la reducción del número de citologías anormales y, junto con el cribado, reducir la incidencia de la enfermedad.

