¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN?
La depresión es una enfermedad muy frecuente. Entra dentro de la normalidad el sentirse con ánimo decaído en algún momento de la vida, por lo que el reconocimiento de la depresión no es sencillo. Puede manifestarse de diferentes maneras y no existen diferencias en cuanto a la edad, género, raza o ingresos económicos. La depresión puede desarrollarse por una variada serie de causas y puede afectar de forma importante la vida de las personas.
¿Cuáles son los síntomas de la depresión?
Los síntomas de la depresión pueden variar ampliamente, pero las personas con depresión sufren una alteración en su estado de ánimo y sufren falta de motivación y energía, así como el interés y la capacidad de disfrutar de cualquier aspecto de la vida. Con frecuencia, esto es más evidente para los amigos y familiares del paciente, que para el mismo paciente. Desde el punto de vista del comportamiento, la depresión puede acarrear cambios en el peso y en el apetito, fatiga, falta de interés en el sexo, irritabilidad, ansiedad y confusión. Físicamente, los pacientes pueden quejarse de una variedad de síntomas como dolor de espalda, cefaleas y mareos. La apatía que acompaña a la depresión con frecuencia impide a los pacientes buscar ayuda.
¿Qué causa la depresión?
La depresión puede estar desencadenada por causas mayores como la muerte de un familiar o de un amigo. Las situaciones estresantes como un divorcio, las dificultades económicas o la pérdida de un trabajo pueden desencadenar también una depresión. A veces, puede estar originada por el estilo de vida de la persona. El nacimiento de un hijo puede también desencadenar depresión postparto en mujeres, así como la soledad, especialmente en los ancianos.
En los últimos 20 años, los científicos han investigado el modo en el que algunas sustancias químicas presentes en el cerebro afectan al estado de ánimo de las personas. Dentro de estas sustancias químicas se incluye la serotonina, noradrenalina y dopamina. Se ha observado que las personas deprimidas tienen con frecuencia bajos niveles de una o más de estas sustancias químicas a nivel cerebral.
¿Cómo tratar la depresión?
El tratamiento consiste en realizar un plan individualizado que debería incluir medicación y aspectos psicoterapéuticos. Se debe elegir el tratamiento a aplicar y tener en cuenta la existencia de un periodo de latencia antes de iniciarse la mejoría clínica. Los posibles efectos adversos que puedan aparecer en las primeras semanas son de carácter transitorio, por tanto no debe abandonarse el tratamiento. Los distintos antidepresivos existentes pertenecen a estos grupos terapéuticos: antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, inhibidores irreversibles y reversibles de la monoamino-oxidasa, inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, antidepresivos noradrenérgicos y serotoninérgicos específicos, inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina e inhibidores de la recaptación de la dopamina y noradrenalina.

