¿QUÉ ES LA MIGRAÑA?

La migraña es un síndrome de prevalencia familiar que consiste en ataques recurrentes de dolor de cabeza muy variables en cuanto a intensidad, frecuencia y duración, comúnmente de localización unilateral, y usualmente asociados a náuseas y vómitos. Existen varias formas de presentación clínica. Las formas más frecuentes son la migraña sin aura y la migraña con aura. La migraña afecta alrededor del 12% de la población con una frecuencia más de dos veces superior en la mujer que en el hombre. En torno a un 60% de los pacientes tiene una historia familiar de cefalea. Puede definirse como un grupo de trastornos caracterizados por alteraciones que implican neuronas y vasos craneales, siendo: episódicas y asociadas a síntomas autonómicos, visuales, somatosensoriales y/o psicológicos de intensidad variable.

Aunque todavía no se conocen con exactitud los procesos que ocurren, sí se sabe que la migraña implica una compleja interacción entre el sistema nervioso central y los vasos sanguíneos cerebrales. Actualmente se afirma que los pacientes migrañosos, de alguna manera tienen un umbral doloroso inferior y que los factores desencadenantes, pueden provocar que las fibras nerviosas del mesencéfalo reaccionen de forma anormal y liberen ciertos neurotransmisores. La presencia de estos neurotransmisores produce dilatación y distensión de los vasos sanguíneos craneales que genera inflamación y todo ello se trasforma en un “circulo vicioso” de vasodilatación, distensión e inflamación que, juntas, producen el dolor característico de la migraña.

¿Cuáles son los síntomas de la migraña?
Síntomas que comienzan horas o días antes del comienzo de la crisis de migraña:

  • Irritabilidad (Hiperactividad).
  • Bostezos.
  • Hipersomnia.
  • Hipersensibilidad (Lentitud mental).
  • Cansancio.
  • Anorexia.
  • Debilidad muscular.

Es un síndrome complejo que se caracteriza por cefaleas recurrentes, que pueden estar acompañadas de náuseas, vómitos, fotofobia o fonofobia. Normalmente, las cefaleas son unilaterales, de naturaleza pulsátil y se agravan con el movimiento. Las crisis de migrañas se producen en intervalos irregulares y suelen durar entre 4 y 72 horas.

Una minoría de pacientes puede experimentar al comienzo del ataque los síntomas de aura (luces brillantes, espectros de fortificación o pérdida parcial del campo visual), que duran hasta 60 minutos y preceden a la aparición de la cefalea.

¿Cuáles son las causas de la migraña?
Todavía no está totalmente claro la causa de los ataques de migraña, se sabe que hay un componente genético que predispone al paciente a sufrir ataques de migraña.

Además hay diversos estímulos que pueden actuar como desencadenantes de los ataques de migraña, estos factores pueden ser:

Factores desencadenantes:

  • Psicológicos.
  • Hormonales.
  • Alimentarios.
  • Medioambientales.
  • Alteración de ritmo de sueño.
  • Fármacos.

Varios:

  • Ayuno prolongado.
  • Fatiga.

Factores endógenos: hipoglucemia, variaciones hormonales cíclicas en las mujeres, etc…; o exógenos: ingesta de determinados alimentos (chocolate, café, alcohol, etc...), falta de sueño, estrés, cambios en la presión atmosférica, etc...

¿Cómo tratar la migraña?
En el tratamiento de la migraña el rápido acceso de los fármacos a su lugar o lugares de acción es muy importante para la detención o reducción al mínimo de la sensibilización de las vías centrales del dolor y por lo tanto para optimizar las respuestas de supresión del dolor en pacientes con migraña. La mayoría de los pacientes con migraña prefieren los tratamientos orales a otras formas de administración para la migraña por razones de comodidad, familiarización con el producto y facilidad de uso. Las opciones terapéuticas pueden ir enfocadas desde un punto de vista preventivo o agudo, aunque muchos pacientes recurren a ambas opciones. El tratamiento preventivo tiene como objetivo reducir la frecuencia y/o intensidad de los ataques y, por tanto, mejorar el funcionamiento y la calidad de vida del paciente. El objetivo del tratamiento agudo es el tratamiento sintomático de la cefalea y otros síntomas asociados con el ataque agudo de la migraña. Como norma general el tratamiento profiláctico se utiliza actualmente en aquellos pacientes que tienen como término medio dos o mas ataques graves al mes.