¿QUÉ ES LA SINUSITIS?

La sinusitis se define como el proceso inflamatorio o infeccioso de la mucosa de los senos paranasales. Es una enfermedad muy frecuente, estimándose en España una alta prevalencia que se situaría en un millón de sinusitis bacterianas al año. Dado que la sinusitis se acompaña habitualmente de inflamación de la mucosa nasal o rinitis, se prefiere utilizar el término de rinosinusitis.

Tipos de sinusitis
Se pueden englobar en dos categorías:

  • Rinosinusitis agudas: aquella con síntomas durante no más de 8 semanas. Si se repiten de manera separada en el tiempo se denominan recurrentes.
  • Rinosinusitis crónica: sus síntomas duran más de 8 semanas, con inflamación de la mucosa durante un mínimo de 4 semanas.

 

Causas de las sinusitis
Las causas de las sinusitis agudas pueden ser diversas:

  • Infecciones:
    • Resfriado común e infecciones del tracto respiratorio superior.
    1. Virus respiratorios: rinovirus, influenzavirus, parainfluenzavirus y adenovirus.
    2. Bacterias (en un 60% de las sinusitis se recuperan bacterias en las muestras tomadas a los pacientes): principalmente Streptococo pneumoniae y Haemophilus influenzae, siendo también relevante Moraxella catarrhalis en niños y Staphylococo aureus en adultos.
  • Rinitis alérgicas.

 

También pueden deberse a alteraciones de la vía aérea a nivel nasal (poliposis nasal,  tumores, desviación del tabique nasal, cuerpos extraños, traumatismos faciales) y otras causas como sondas nasogástricas y enfermedades dentales.

¿Cuáles son los síntomas de la sinusitis bacteriana?

  • Congestión nasal con rinorrea o destilación purulenta.
  • Dolor facial y/o molestias dentales.
  • Alteraciones en la capacidad de oler.
  • Fiebre.
  • Tos.

 

Tratamiento
La mayoría de las sinusitis son tratadas en Atención Primaria. Aparte de una buena hidratación o lavados nasales con soluciones salinas fisiológicas, suelen utilizarse descongestionantes y corticoides que disminuyen el edema nasal mejorando la ventilación del paciente; mucolíticos, que disminuyen la viscosidad de la mucosidad nasal, facilitando su evacuación pero sin actuar sobre la propia inflamación, y antihistamínicos que reducen la frecuencia de los estornudos y el volumen de la destilación nasal, pero cuyo uso se restringe sobre todo a rinitis de tipo alérgico.

El uso de antibióticos se asocia a cuadros que presentan una intensidad, una gravedad o una duración mayor, ya que es ahí donde la probabilidad de infección bacteriana es mayor.