¿QUÉ ES LA TOS FERINA?
Enfermedad de carácter infeccioso muy contagiosa provocada por toxinas procedentes de la bacteria Bordetella pertussis. La infección afecta al sistema respiratorio.
¿Cuáles son los síntomas?
Se pueden distinguir dentro del proceso una serie de etapas con distintos síntomas, tras un período de incubación de entre 7-14 días.
Fase catarral.- congestión, secreción nasal y tos leve.
Fase paroxística.- aproximadamente 15 episodios de tos, de predominio nocturno, con sensación de ahogo y que suelen finalizar con un “gallo inspiratorio” a los que se asocian vómitos, color azulado de la piel y fiebre baja. Entre los ataques el niño presenta total normalidad.
Se puede encontrar, asimismo, distintas formas clínicas: abortiva, del recién nacido o lactante y del adulto.
¿Qué causa la tos ferina?
Es causada por toxinas de la bacteria Bordetella pertussis, la cual se transmite por el aire mediante gotas en suspensión del aparato respiratorio con carga bacteriana emitidas por las personas infectadas. Puede transmitirse desde el período catarral hasta 4 semanas después de la aparición de la tos. La fase de mayor contagio es la catarral.
Prevención de la tos ferina
La mejor forma de prevención es mediante profilaxis activa por vacunación simultánea con las vacunas del tétanos y la difteria, administradas en 3 dosis (2, 4 y 6 meses de edad) así como dosis de recuerdo a los 18 meses y 6 años de edad.
Aparece además la posibilidad de vacunación en el adulto, lo que supone proteger tanto al adulto como a los lactantes de la comunidad.

