¿QUÉ ES LA VARICELA?
Enfermedad viral muy contagiosa común en todo el mundo, causada por el virus de la varicela-zóster.
Los niños menores de 10 años de edad de climas templados tienen mayor probabilidad de contraer varicela, sin embargo hay cada vez más evidencia de que la media de edad a la que las personas tienden a contraer la enfermedad está aumentando en países industrializados.
¿Cuáles son los síntomas?
Tras un período de incubación de aproximadamente dos semanas aparecen los primeros síntomas como dolor de cabeza, malestar, fiebre y pérdida de apetito. Uno o dos días después de los primeros síntomas aparece un sarpullido que pica intensamente. Empieza con unas manchas rojas en el tronco que se multiplican rápidamente y se extienden hacia fuera en olas sucesivas para cubrir el abdomen y la espalda y finalmente las extremidades. También pueden afectarse las extremidades, la cara, el cuero cabelludo, la boca y la lengua.
Las manchas son inicialmente planas, pero pronto aparecen ampollas pequeñas con líquido dentro de ellas. Después de aproximadamente una semana, estas vesículas se rompen para formar costras que se caen y dejan áreas rosas ligeramente deprimidas en la piel.
¿Qué causa la varicela?
Infección causada por inhalación de partículas del virus varicela-zoster procedentes de una persona infectada, contacto directo con lesiones cutáneas infectadas antes de la formación de la costra o por transmisión vertical (de la madre al feto).
Los individuos con varicela son contagiosos desde aproximadamente dos días antes del sarpullido hasta que todas las lesiones se hallan en fase de costra.
Prevención de la varicela
Existen varias metodologías para prevenir la varicela, incluyendo el aislamiento de los pacientes contagiosos, la inmunización pasiva con IgVZ (inmunoglobulinas específicas de la varicela-zoster) y vacunación; de estas metodologías la vacunación es la más eficaz.

